




La Casita Blanca, es el establecimiento más antiguo de estas características, del que se tiene noticia. Comenzó a funcionar como una marisquería ya hace casi un siglo y, ya entonces, se ofrecía un servicio similar al actual. Mientras en la primera planta se servían mejillones a la marinera, en la segunda, las parejas podían dormir la siesta después del banquete. Durante el año 1912, el antiguo edificio fue derribado para construir el actual en el mismo espacio, destinado al alquiler de habitaciones.
Desde
entonces, la Casita Blanca se ha ganado el respeto de la ciudad. En las
memorias de la Casita Blanca, existió un año fatídico
para el establecimiento, 1969, cuando en virtud de una ley promulgada por
las Cortes Franquistas, las autoridades lo cerraron.
Pasaron siete años antes de volver a ser abierta y mientras, se mantuvo
latente en la memoria de los barceloneses, que acogieron muy bien su reapertura.
Otra página triste en nuestra historia, es la afectación urbanística
de la propiedad que ocupa desde que en 1976, se determinó la construcción
de la famosa Vía "O" (aunque nunca llegó a cristalizar)
y, actualmente, la misma afectación, pero esta vez por ajardinar
la zona.

La relación de la Casita Blanca con el entorno de Gràcia, ha sido siempre de lo mas respetuosa. Como testimonio mudo de la época, se ha mantenido siempre en su sitio, sin estridencias, ofreciendo el mutismo de puertas afuera. Pese a todo esto, hoy continuamos donde siempre, ofreciendo nuestro servicio con la profesionalidad y elegancia que aquellos que nos visitan saben reconocer. Continuamos ocupando el mismo espacio, no solamente en la ciudad, sino también en el corazón de los muchos barceloneses que nos visitan y saben porque la Casita, es uno de los establecimientos mas famosos del gremio.
...Sempre al seu Servei...